Los invernaderos y el futuro de producir más alimentos

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Aurelio Bastida Tapia

Hacia el fin del siglo actual, la población humana sobre nuestro planeta alcanzará

una cifra que oscilara entre 8 y 11 mil millones de seres humanos; su supervivencia será difícil, sobre todo por lo que se refiere a la alimentación. Actualmente para alimentar a 6,800 millones de habitantes, se dedican a la agricultura y a la ganadería

extensiva, una superficie total equivalente a la de América del Sur.

Para obtener nuestro sustento en tierras que antes estaban ocupadas por bosques y praderas estamos destruyendo al planeta e instaurando las bases de nuestra propia desaparición. Esto conlleva a que cada vez será más urgente desarrollar sistemas intensivos de producción de alimentos para asegurar el sustento para toda la humanidad, sistemas que a la vez sean menos agresivos con el ecosistema global, además de ser respetuosos con la biodiversidad vegetal y animal del planeta. El reto es grande e implica la conjunción de muchos esfuerzos y voluntades.

Las tecnologías de la agricultura protegida; entre ellas la hidroponia, aeroponia,

mallas sombra e invernaderos, no solo representan una posibilidad real de contribuir

a intensificar la agricultura y producir los alimentos necesarios para una población mundial en pleno crecimiento, sino que también se perfilan para contribuir en la

conquista espacial, dado que los invernaderos aíslan a las plantas de las

condiciones externas adversas mientras que proporcionan condiciones internas

optimas de para su desarrollo y crecimiento. El tema de la colonización de otros cuerpos celestes ha sido tratado por varios autores, entre ellos el escritor norte americano Carl Sagan, quien, en su libro “Un punto azul pálido. Una visión del futuro humano en el espacio”, publicado en 1994,

cuyo capítulo 19 se titular “Remodelar los planetas”, escribe sobre la posibilidad de hacer habitable el planeta Marte desarrollando estructuras en forma de cúpulas trasparentes para producir cultivos, manufacturar oxígeno a partir del agua y reciclar desperdicios.

Hoy el tema sobre la colonización de otros planetas del sistema solar es cosa

cotidiana y se espera que en las siguientes generaciones ello sea posible. Pero

antes que los seres humanos puedan viajar sin problemas a regiones distantes del espacio, en trayectorias que pueden durar varios años, se deben desarrollar

estrategias y técnicas viables para la producción de alimentos en condiciones

diferentes a las existents bajo la atmósfera terrestre, para que el cultivo de plantas sea factible como soporte de la vida en otros cuerpos celestes.

Los retos a vencer no son fáciles, por ejemplo en las condiciones de la atmosfera de Marte u otros cuerpos celestes, para ello ya se está investigando sobre determinados cultivos que se adapten a esas condiciones, buscando que las plantas a cultivar en los viajes espaciales sean altamente productivas para optimizar espacio, al mismo tiempo tanto el agua como los nutrientes deben ser reciclados.

Hoy se sabe que en un invernadero en órbita, las plantas no sienten la constante fuerza de atracción de la gravedad, esto hace que sea más difícil que el agua y el aire lleguen en cantidad suficiente a las raíces, un aspecto que tendrá que ser superado para cultivar en ambientes con poca gravedad.

A continuación se describen algunos de los proyectos que apuntan a investigar,

obtener y generar información para la producción de alimentos y generación de oxígeno en el espacio.

El Centro Epcot. Es un proyecto que aborda el problema de la reproducción de

ecosistemas terrestres es el Centro Epcot de Walt Disney World, en Orlando, Florida, donde se ha diseñado una muestra espacial llamada “Las Tierras” que simulan la producción de alimentos en el espacio. Antes que sea posible cultivar con éxito plantas en condiciones de atmósfera cero han de resolverse numerosos

problemas.

El Proyecto Edén. Se ubica en una vieja cantera de caolín cerca de St Austell en Cornualles, en el sudoeste de Inglaterra. En un terreno de 50 hectáreas, que incluye jardines externos, y en él se construyó el invernadero más grande del mundo.

Consiste de un sistema de varios invernaderos en forma de cúpulas de estructuras geodésicas, de acero y plástico, constituyendo los invernaderos más grandes del mundo.

 

La cúpula más grande mide unos 200 metros de largo, 100 metros de ancho y 65 metros de alto, con una superficie de 1.55 hectáreas, en ella se estableció el

ecosistema de las zonas húmedas de los trópicos, otros ecosistemas se encuentran en domos de 35 metros de alto, 65 metros de ancho y 135 metros de largo, con 650 metros cuadrados de superficie.

Los domos fueron cubiertos con hexágonos con un promedio de nueve metros de largo cada uno, siendo el más grande de 11 metros, fabricados con ETFE (etileno, tetra flouro etileno copolimero) de tres capas, que es un material ultraliviano con peso del uno por ciento del cristal y una vida útil de más de 25 años.

La idea de su creador, Tim Smit, fue de crear un inmenso jardín con todas las

plantas del mundo entero. Así que unas de las cúpulas esta dedicada a las zonas tropicales, otra refleja el Mediterráneo, Sur de África y California con plantaciones de olivos y vinyas, otra área de 12 hectáreas abierta al clima, contiene plantas locales, de Chile, Los Himalayas y Australia. Para ello se tuvieron que remover dos millones de toneladas de arcilla y se introdujeron 90 mil toneladas de tierra fértil.

La NASA, Mars Plant Experiment. Un grupo de investigadores ha propuesto incluir un experimento de crecimiento de plantas en el próximo rover que la NASA enviará a Marte, que tiene previsto su lanzamiento a mediados de 2020 y aterrizará en el planeta rojo a principios de 2021. El proyecto se llama Mars Plant Experiment (MPX).

La finalidad es levantar una base permanente y sostenible en Marte, con la finalidad de ser capaces de determinar al menos qué plantas pueden crecer allí. Este sería el primer paso para enviar las semillas allí y verlas crecer.

El MPX está diseñado para que sea totalmente autónomo e independiente, lo que elimina la posibilidad de que la vida de la Tierra pueda escapar y tal vez conseguir un equilibrio en Marte. El experimento podría emplear una caja transparente que se colocará en el exterior del futuro rover. Este contenedor mantendría el aire de la Tierra y alrededor de 200 semillas de Arabidopsis, una pequeña planta con flores que se utiliza comúnmente en la investigación científica.

Las semillas recibirían agua cuando el rover aterrizase en Marte, y así, se las dejaría crecer durante dos semanas aproximadamente. MPX proporcionaría un examen para estos organismos del medioambiente de Marte, con niveles relativamente altos de radiación y baja gravedad, que es aproximadamente un 40% más fuerte que la de la Tierra.

Este experimento sentaría las bases para futuros invernaderos en una base sostenible en Marte. Además de sus potenciales beneficios científicos, MPX proporcionaría a la humanidad un momento histórico. Sería el primer organismo multicelular que crezca, viva y muera en otro planeta.

La agricultura vertical y las granjas urbanas.

Las granjas verticales consisten en adaptar el cultivo de plantas a los grandes edificios y rascacielos. Se trata de adaptar la infraestructura de dichos edificios para que pueden cultivarse plantas en ellos verticalmente, funcionando de forma similar a grandes invernaderos. Estas granjas verticales son una oportunidad de cultivo de plantas en aquellas zonas muy industrializadas o en ciudades donde la contaminación es excesiva.

A estas granjas verticales también se les denominada farmscrapers, que viene del término inglés skyscrapers (rascacielos). La idea de cultivar plantas en grandes edificios surge en 1999 de los estudios del ingeniero Dickson Despommier en la University de Columbia.

Las plantas se cultivarían a través de tecnologías como la aeroponia o la hidroponia, e incluso algunos de los proyectos contemplan la cría de ganadería en los pisos inferiores. En definitiva, se trata de acercar la naturaleza, la ecología y el medio ambiente a los edificios y las grandes ciudades.

¿Cómo está formada una granja vertical?

Las granjas verticales están formadas básicamente por los siguientes elementos:

1. Paneles solares. La mayoría de las granjas verticales planteadas serían autoabastecibles mediante su propio sistema energético. Los paneles solares rotatorios en dirección del sol (seguidores solares) instalados en la parte alta del edificio son una de las posibilidades. Además serviría para mantener el interior de la granja fresco.

2. Turbina de viento espiral. Una alternativa o un complemento es una espiral rotativa eólica. Estaría colocada también en la parte alta del edificio con el fin de generar energía eólica.

3. Paneles de cristal. Son especiales para que el agua deslice lo mejor posible. De esta forma ensucia menos, permite mayor claridad y entrada de luz, y el agua que se recoge para su tratamiento es mayor que si se quedara adherida, ya que se evaporaría.

4. Sala de control. El edificio entero estaría controlado 24 horas por un equipo de especialistas.

5. La arquitectura. Con un diseño circular que permitiría aprovechar de forma más eficiente el espacio. Además permite una máxima iluminación natural en el centro

6. Los cultivos. Los expertos estiman que un edificio de estas características podría proporcionar fruta, verdura, agua, pescado y carne para unas 50 mil personas. Toda una granja con cultivos y ganadería en un rascacielos.

Ventajas de las granjas verticales:

  • Los cultivos pueden crecer las 24 horas del día, los 365 días del año,
  • Los cultivos quedarían protegidos de las condiciones climáticas impredecibles y perjudiciales,
  • Reutilización de agua captada del ambiente interior,
  • Pueden proporcionar empleos a los residentes locales,
  • Permite la eliminación del uso de pesticidas, fertilizantes,
  • Reducen drásticamente la dependencia de los combustibles fósiles,
  • Previene la pérdida de cultivos debido a enfermedades o plagas, y
  • Detiene la erosión de los suelos.

Ejemplos de proyectos de granjas verticales y urbanas

Estos son algunos ejemplos de granjas verticales y urbanas que ya se encuentran en construcción y algunas incluso en operación:

 

SkyGren Farms. En la ciudad de Singapur se ha implantado una granja vertical comercial. La estructura de acero erigida ayudará a la ciudad a producir más alimentos a nivel local, reduciendo la dependencia de los productos importados. La nueva granja es capaz de producir una tonelada de verduras frescas todos los días, que se venden en los supermercados locales.

Esta instalación proporcionará una fuente nueva y fresca de los productos sostenibles para los habitantes de la ciudad. El pequeño país produce actualmente sólo el 7% de sus hortalizas a nivel local, lo que le lleva a la necesidad de comprar a otros países. Pero gracias a la nueva granja vertical, los ciudadanos pueden comer productos locales.

 Torre Brandom Martella. En Londres, Inglaterra. Ubicada cerca del rio Tamesis. Produce el equivalente a 1.5 millones de libras en alimentos al año. Este innovador concepto sustentable ofrece una manera de combatir la urbanización y la disminución de las tierras agrícolas.

 Zoológico de Paignton. Londres, Inglaterra. Primer granja vertical en operación en Europa, produce alimentos para los animales del zoológico.

Seawater. En Dubai, Emiratos Árabes. Diseñado por la compañía Studiomobile, esta granja vertical utiliza agua de mar que trasforma para irrigar los cultivos.

Impact Farm. Una empresa danesa está intentando solucionar el problema con su propuesta que puede albergar huertos urbanos hidropónicos verticales, aprovechando el espacio al máximo. Con un área de producción de sólo 163 m2, esta granja vertical puede aprovechar fácilmente los espacios urbanos. Dependiendo de las plantas cultivadas, puede producir de 3 a 6 toneladas de alimentos frescos al año.

Microhuertos móviles metropolitanos. El proyecto ‘Bowery’ utiliza lugares baldíos para impulsar la agricultura urbana.

Microhuertos modulares inteligentes. Estos invernaderos conectados crean jardines de techo para zonas urbanas.

Invernaderos cosechadores de rocío. Roots Up diseña un invernadero que se autoabastece de agua.

Aplicaciones para huertos personales de interior. Grove Labs ayudará a agricultores de interiores a hacer su trabajo.

Cultivo de lechugas con LED. El huerto de lechugas Mirai Co. utiliza iluminación especial para optimizar el crecimiento de sus plantas.

Invernaderos flotantes. El huerto Vereos Hydroponics está diseñado para Megaciudades costeras.

Invernaderos portátiles con energía solar. Estas unidades de mini invernaderos inteligentes son una solución para la agricultura urbana.

Huerto LED.  Keystone Technologies Desarrolla y fabrica sistema de cultivo para la producción de vegetales, requiere un espacio muy limitado, reduce la carga del medio ambiente , y mantiene la producción agrícola sostenible. Este opera en un edificio de oficinas en el área de turismo de Yokohama y vegetales orgánicos cultivados no están previstos en los restaurantes cercanos.

 

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Comentarios: 2
  • #1

    erica (sábado, 10 febrero 2018 18:22)

    cw

  • #2

    PROSPERO MEJIA SANCHEZ (jueves, 13 septiembre 2018 16:09)

    Realmente tenemos que preocuparnos por encontrar alternativas para la producción de alimentos, purificar el aire y reducir en el efecto de la radiación solar en los seres vivos. Y, qué bien que ustedes se encuentre abocados en esta tarea. Felicitaciones. su éxito es rotundo.