La sandía en México, un breve panorama

MC. Roberto Canales Cruz

 


De los 28 estados del país que participan en la producción de sandía 24 estados aprovechan la ventana de comercialización de invierno, siendo los estados con mayor producción: Veracruz, Jalisco, Sonora, Oaxaca, Chiapas, Campeche, Nayarit y otros, estos prolongan el ciclo hasta la primavera, sumándose a este grupo los estados de Chihuahua y Baja California, para tener un total de 26 estados, en verano se mantiene el número de estados productores, donde 6 son de continuación desde primavera y sumándose 2 estados Coahuila y Aguascalientes, Nayarit y Tabasco abren la ventana de otoño para comercializar la sandía que siembran cuando el temporal ha disminuido o utilizan riego de auxilio.

De acuerdo con los datos anteriores, y teniendo en cuenta la información de los mercados internacionales, se observa que el 76% de los estados productores de sandía, comercializan en el invierno y en la primavera se incrementa hasta el 92%, por que se suman los estados del norte una vez de que han superado las heladas, luego al llegar el verano se reduce a un 32% para terminar con un 8% en otoño.


El comportamiento de la superficie del cultivo de la sandía esta altamente correlacionado con las ventanas de comercialización de los Estados Unidos y Canadá se dan en el periodo de diciembre hasta a mediados de abril para la Unión Americana y de enero a marzo para el Canadá.

Ambos países tienen bajas temperaturas en los meses de octubre a mediados de marzo, y es hasta que inicia la primavera y el verano cuando establece el cultivo de la sandía, la mayoría de los productores de las regiones frías adelantan unos treinta días con los túneles, de esta manera la cosecha se tendría a mediados de abril hasta el inicio de las bajas temperaturas.

Existe una ventana de comercialización del verano al otoño donde a nivel nacional la superficie cultivada es reducida al mínimo y parte de la sandía que se consume es importada de los Estados Unidos en los meses de junio a mediados de noviembre para abastecer parte de la demanda del mercado interno.

El primer problema que manifiestan los productores, por no sembrar en esta ventana nacional es el de que indican que los precios otorgados a su producto son bajos e incongruentes con sus costos de producción.

La comercialización de la sandía en México, se inicia con la demanda de los exportadores, mismos que en forma individual y/o mediante sus asociaciones le proponen las fechas de la siembra. En algunos casos el productor paga los fletes para el transporte de su producto a la frontera, y en otros, el comercializador proporciona el transporte, lo cual permite un ahorro al productor.

 

Tipificación de los productores de sandia

Es evidente que el clima, el material genético y el nivel de tecnificación aplicada al cultivo sean las más importantes en las diferencias del rendimiento y calidad. En la región existen siembras con manejo completamente tradicional según el tipo de productor que se caracterizan según el nivel de inversión, estos pueden ser de baja inversión en insumos hasta aquellas altamente tecnificadas, con el uso intensivo del suelo y altos costos en insumos y labores.

• Productor de baja inversión: Este sistema de producción se caracteriza por hacer siembras en una extensión promedio de 4.0 ha, en donde participa mayormente la mano de obra familiar, la densidad intermedia es de 3,000 plantas/ha, no se programa la cosecha pero mayormente ocurre en la época de noviembre a abril según el ambiente que les favorezca más y el cultivo lo realizan a través de los apoyos gubernamentales, mecanizado, uso de sistemas de riego por gravedad, presurizado (goteo) o temporal, baja o nula fertilización química y alta aplicación de pesticidas, entre otros factores.

• Productor de alta inversión: Este sistema de producción lo realizan los productores empresarios del sector privado que cuentan con grandes superficies, en donde la mayoría realiza el cultivo de sandía como parte de un sistema de producción continua teniendo como cultivo principal una gramínea con la mayor de las superficies (400 ha en adelante) aunque puede ser menos rentable este, dedican al cultivo de la sandía y a otros una superficie menor a las 400 ha.

La tecnología difiere desde densidades altas con 2,500 a 5,000 plantas/ha, programación de la cosecha en base a las ventanas comerciales del consumidor final, mecanizado, uso de sistemas de riego por gravedad dominando el presurizado (goteo) o temporal con riego de auxilio, moldeado del suelo y el uso de películas plásticas (acolchado y bioambientes) para el manejo de condiciones adversas del clima, aplicación del balance nutricional a través del fertirriego, manejo integrado de los cultivos para la minimización de riesgos por maleza, plagas y enfermedades, disminución en el uso de productos que afectan el medio ecológico, entre otros factores.

Estos productores realizan el cultivo mediante autofinanciamiento, crédito bancario, acuerdos mercantiles entre productor primario e intermediario, y algunas de las empresas de insumos que facilitan el consumo de pesticidas pagando al final de la cosecha. Este sistema de producción por la superficie empleada demanda una gran cantidad de mano de obra en el estado que muchas veces se requiere del apoyo de otros estados como Oaxaca, Chiapas y Tabasco.

• Productor nómada de alta inversión: Este tipo de productores aunque es una menoría tiene un papel muy importante en el cultivo de la sandía y se caracterizan por ser compradores o intermediarios en la comercialización que aprovechan la situación de productores que por falta de capital de inversión rentan por periodo corto sus tierras en otoño–invierno con un acuerdo de que podrán realizar en el periodo de primavera–verano el cultivo de alguna gramínea según el estado de la republica en donde se haga el convenio.

Otros son productores de sandía que emigran cuando los riesgos por endemias o plagas no permiten el desarrollo del cultivo y buscan tierras en otros estados para continuar con la producción de está hortaliza, y regresar cuando la naturaleza del lugar de origen tienda al equilibrio y pueda volver a iniciar con el cultivo esto puede llevar unos 3 a 5 años.

En el país se cosecharon 34,541.64 hectáreas en 2014 en las diferentes modalidades estacionarias durante todo el año, recordemos que los estados productores en o-i, son Sonora con 3,061 ha con riego y Veracruz con 2,214 ha de temporal, en el ciclo de p-v el principal productor es Chihuahua con 1,110.5 ha de riego y 593 ha con temporal en el estado de Nayarit.

La producción primaria de la sandía en México se realiza principalmente en cinco regiones del país, el pacifico, con aproximadamente el 45.3% del total nacional, el 29.1% la región norte centro, 19.2% la región del golfo, 6.3% la península de Yucatán y 0.1% la del centro.

El 72% en la modalidad de riego y 28% en condiciones de temporal. En relación con la distribución en el tiempo, casi 50% de la cosecha se levanta de marzo a junio, con un máximo en mayo, con 17% del total nacional; ésta tampoco es homogénea en las regiones, pues 51% de la de riego se obtiene en Sonora, Jalisco y Chihuahua y 27% de la de temporal en Sinaloa, Veracruz.

 

El mercado

La variación temporal de precios es un problema actual de los productos hortofrutícolas de México, que en el sector de las hortalizas se manifiesta con disminuciones en los meses de alta producción nacional y aumentos en los que la disponibilidad es baja. Como consecuencia de los precios bajos en las centrales de abasto, que son trasmitidos al productor, disminuye su ingreso y las ganancias, se descapitaliza el medio rural y se deteriora el bienestar de la familia.

La naturaleza biológica de la siembra de sandía en los ciclos o-i y p-v determina que la cosecha no sea uniforme en el año. Debido a que la distribución temporal del consumo es homogénea, la estacionalidad de la producción determina excesos de oferta en los meses cuando ésta es máxima, lo que provoca la caída del precio, y mucha demanda cuando la cosecha es mínima, lo que aumenta su valor.

La variación de precios ocurre en la mayoría de las hortalizas. Los excesos de oferta temporales en el mercado de la papa en marzo y octubre, en el del melón en junio, julio y agosto y en el caso de la sandía en mayo, junio y julio.

El problema de precios bajos en meses con demasiada oferta no es exclusivo de México, y se ha tratado de solucionar a través de la administración de la oferta del producto, y las medidas incluyen la planeación de la producción en el tiempo y el control de volúmenes dirigidos al mercado.

En la actualidad, en México no existe un organismo privado o institución gubernamental que atienda el superávit de oferta y caída estacional de los precios, que oriente el cultivo de hortalizas de acuerdo con las expectativas del mercado.

Los programas para almacenar hortalizas se han implementado en otras regiones del mundo. En Colombia, por ejemplo, éstos enfrentan el exceso de oferta de papa; sin embargo, la experiencia en América Latina ha mostrado que no son exitosos en países con capital escaso. Los altos costos de administración fueron la causa primaria del fracaso de los planes de almacenamiento diseñados para estabilizar los precios en Colombia.

• Las exportaciones. México es el principal exportador de sandía en el mundo, provee el 22.9% del comercio mundial. En los últimos diez años la exportación ha crecido a una Taza Media Anual de Crecimiento (TMAC) del 8% y su principal destino es Estados Unidos, Canadá y Holanda. El periodo de exportación es de octubre a junio, siendo abril y mayo los meses de mayor actividad. En promedio el 33.6% de su producción se destina a la exportación. En el 2012 el valor de las exportaciones mexicanas de sandía fresca ascendieron a 282.6 mdd.