El plástico juega un papel fundamental en la agricultura

El uso del plástico en la agricultura no solo se limita a los invernaderos como se puede generalmente creer, sino que son muchas sus aplicaciones. El plástico ha generado grandes progresos en el sector. En nuestro país su uso es relativamente nuevo pero está creciendo rápidamente. En el 2011 se contabilizo una superficie dedicada a la agricultura protegida de 20 mil hectáreas (12 mil ha de invernaderos y 8 mil ha de malla sombra y macro túnel), siendo el estado de Sinaloa el más importante con el 22% de la superficies, seguido de Baja California con el 14%. Donde el jitomate ocupo el 72% de los cultivos producidos, seguido del pimiento con el 17% y del pepino con el 10%.


El consumo de productos plásticos –en la agricultura– en el mismo lapso fue de 280 mil toneladas (3% del consumo total en el país de plásticos), de las cuales 78.6% correspondió a producción nacional y el restante 21.4% a importaciones. Al dividir por tipo de plásticos correspondió 180 mil toneladas a películas, 20 mil a tuberías y mangueras, 15 mil a malla sombra y a otros 5 mil; mientras que de las importaciones 40 mil a películas y 20 mil a otros productos.

 

 ¿De dónde provienen?

Algunas materias primas utilizadas en la producción de plásticos son resinas de origen vegetal como: celulosa del algodón, cáscara de avena, aceites de semillas y derivado del almidón o del carbón. Sin embargo, todavía el 90% de los plásticos provienen de minerales (petróleo, carbón, gas natural, sal marina). El consumo mundial de agroplásticos es de 5.4 millones de toneladas, de las cuales el 74% corresponde a películas, 10% a tuberias, 9% a laminas, 2% a mangueras, 2% a malla y el restante 3% a otros productos.

 

Riego

El manejo eficiente del agua empleada en la agricultura se basa en la modernización de los sistemas de riego y actualmente ello no se concibe sin el empleo masivo de los materiales plásticos. En el campo agrícola es donde el uso de los plásticos ha significado una transformación más importante, principalmente en el regadío.

Los materiales plásticos en general, son la base de los sistemas de riego presurizados y sus componentes –mangueras, cintillas, goteros, redes secundarias de distribución y ramales del riego localizado– que tienen mucha importancia debido a la presión creciente sobre la disponibilidad del vital líquido.

 

Invernaderos

En general los invernaderos protegen a las plantas de condiciones meteorológicas adversas, como granizo, lluvia, viento, heladas, entre otros, y permiten a los agricultores obtener más y mejores cosechas, y, lo que es muy importante, cultivar en épocas y en zonas en la que años atrás parecía imposible.

Los invernaderos se han extendido por muchas zonas del mundo, siendo la función principal que cumplen las cubiertas plásticas diferente, según las características del medio en que se encuentran.

El agricultor debe buscar un equilibrio entre la duración del film y la pérdida de prestaciones que éste puede tener con el tiempo. En este sentido la elección de un film adecuado a la zona es imprescindible para que las propiedades originarias del film se mantengan el mayor tiempo posible.

 

El acolchado

Las explotaciones agrícolas utilizan la técnica del acolchado para ahorrar agua, obtener cosechas más precoces y mayores, de mejor aspecto comercial y estado sanitario. Este sistema tiene efectos favorables sobre el suelo y el ambiente como: conservación de la humedad, mantenimiento de una buena estructura, mejor utilización de los abonos, protección en el nacimiento de las plantas, menor número de frutos dañados y eliminación de las malas hierbas cuando se utilizan plásticos opacos.

Antiguamente el acolchado se asociaba directamente al empajado, en la actualidad el plástico ha desplazado totalmente a los residuos vegetales empleados con este fin. La técnica del acolchado se aplica en dos modalidades: el acolchado total y el parcial. Las dos presentan variantes.

 

Cubiertas flotantes

Las cubiertas flotantes son láminas de materiales plásticos (polietileno, polipropileno, poliéster) que se colocan sobre el cultivo tras una siembra o plantación, de tal modo que son soportadas por éste, elevándolas con su crecimiento.

El uso de las cubiertas flotantes –también llamadas “mallas térmicas”– consigue crear un microclima favorable para las plantas en una época y zona determinada del crecimiento y con ello, se favorece una calidad más homogénea, mayores calibres y cierta precocidad (1 a 2 semanas). También afecta a la sanidad de los cultivos y disminuye la necesidad de tratamientos fitosanitarios.

La cubierta flotante es un método de protección de cultivo y forzado, de bajo costo y fácil utilización.

 

Minitúneles

Los pequeños túneles, junto con el acolchado son las dos técnicas más tradicionales de forzado de cultivos. Las láminas de plástico flexible, de polietileno o copolímeros EVA principalmente, por su ligereza y flexibilidad se adaptan perfectamente a estructuras semicirculares y sencillas que producen el efecto invernadero deseado en los cultivos de bajo porte. La insolación incrementa la temperatura y la humedad bajo estas pequeñas estructuras mejorando el microclima.

Los pequeños túneles tienen como objetivo principal aumentar la precocidad en la plantación. En el interior del tunelillo, el nivel de protección contra frío, viento o heladas dependerá del polímero elegido. También tienen un efecto favorecedor frente a plagas y enfermedades y consiguen un mejor aprovechamiento de los abonos y el riego.

 

Hidroponia

Entre las nuevas tecnologías aplicadas a los cultivos hortícolas destaca la introducción de los cultivos 'sin suelo' desarrollados por la necesidad de mejorar el control nutricional de las plantas y de prescindir de suelos muy contaminados.

Los cultivos hidropónicos poseen un gran potencial productivo, pero exigen conocimiento y destreza en su manejo. Estas innovaciones tecnológicas desarrolladas en horticultura durante la década de los 80 se basaron en la utilización de materiales plásticos, fundamentalmente fabricados con lámina coextruida de polietileno.

El cultivo se realiza en sacos de sustrato, como por ejemplo, perlita, lana de roca y otros, que actúan como sustitutivos del suelo.

Impermeabilización

En el mundo se calcula que hay un volumen de 18,000 millones de m3 de agua acumulada en pequeños embalses impermeabilizados mediante el uso de láminas plásticas, la mayoría repartidas entre Europa, América y el Norte de África.

El uso de las láminas de plástico para la impermeabilización del terreno y acumulación de agua ha sufrido una amplia expansión en todo el mundo y el proceso aún no ha terminado, pues evoluciona paralelamente a la creciente escasez de pluviometría en las zonas de cultivo con clima suave.

En la actualidad, las inversiones en grandes infraestructuras hidráulicas, embalses y canales parecen económicamente insostenibles, favoreciendo la aparición de pequeñas inversiones localizadas que aprovechan los excedentes de agua concentrados en cortos periodos húmedos.

 

Mallas, cortavientos, sombreo y tutores

La aplicación de las mallas en la agricultura tiene dos vertientes bien definidas que son las aplicaciones de producción, y las de postproducción o envasado. Los materiales con los que se fabrican mallas y tutores son fundamentalmente, polietileno de alta densidad y polipropileno; estas pueden ser tejidas o extruidas.

En algunos países, por ejemplo, se emplea más la malla tejida que la extruida; sin embargo en Estados Unidos la tendencia es a la inversa. También hay una cierta cantidad de malla destinada al envasado.

 

Otras aplicaciones     

Otra de las aplicaciones de gran volumen de utilización de los plásticos en todo el mundo es el embalaje. Los plásticos utilizados para embalaje, en el caso de los productos agroalimentarios, no está contemplada desde un punto de vista estadístico, en los libros, revistas y manuales referidos a plásticos agrícolas, sin embargo, la poscosecha y el envasado de frutas, hortalizas, flores y plantas de vivero utilizan gran cantidad de materiales plásticos.

 

El reciclado, el siguiente reto

Los residuos plásticos agrícolas –envases, mallas, acolchados, plásticos de cubierta, mangueras, entre otros– originan problemas medioambientales si se incineran de forma incontrolada o no son tratados o almacenados adecuadamente. Entre ellos destacan la contaminación de los suelos y de las aguas superficiales y subterráneas, además del impacto paisajístico negativo. No se dispone de datos de producción de estos residuos.

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Comentarios: 3
  • #1

    May (martes, 25 octubre 2016 04:09)

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  • #2

    Raúl Castro (domingo, 11 febrero 2018 16:59)

    El hecho de que el plástico o polietileno negro esté en contacto con la cama del cultivo ayuda a conservar la humedad y los nutrientes de la tierra. Aumenta la temperatura del suelo en la raíz, permitiendo una más ágil y rápida germinación, por lo que se pueden lograr cosechas más tempranas. Yo siempre he adquirido el polietileno negro en esta empresa http://www.sutsaprint.com.mx/Producto-92-Polietileno porque tienen medidas desde 1.50, hasta 8 metros por rollo. Tiene ventajas para los agricultores, ya que permite modificar temperatura, controlar malezas, reducir el uso de agroquímicos y de agua.

  • #3

    Salvador Rodríguez (sábado, 02 junio 2018 09:53)

    Estoy desarrollando un proyecto del uso de los agroplásticos; me gustaría saber si hay estadísticas de la cantidad de toneladas que se generan anualmente de los estados de Sinaloa, Jalisco, Michoacán y Guanajuato